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Palabras del Papa en una Conferencia de Promoción de las Vocaciones el 21 de octubre de 2016

La promoción de las vocaciones, que es responsabilidad de todo católico, dijo el papa, tiene que seguir los mismos pasos que Jesús usó cuando se movía entre la gente. “Jesús se detenía y se fijaba en la mirada del otro, sin apuro”, él dijo. “Esto es lo que hace atractivo y fascinante su llamado”. Jesús no se quedaba en “la fortaleza segura de la rectoría”, dijo el papa, sino que salía hacia las ciudades y villas, pausando para escuchar a la gente con quien se topaba, “asimilando el deseo de aquellos que lo buscaban, la desilusión de una noche fallida de pesca, la ardiente sed de una mujer que fue al pozo a buscar agua o la fuerte necesidad de cambiar la vida de uno”. “De igual manera, en vez de reducir la fe a un libro de recetas o a una colección de normas a observarse, podemos ayudar a los jóvenes a hacer las preguntas correctas, a salir en su viaje y a descubrir la alegría del Evangelio”, él dijo.

Mensaje Del Santo Padre Francisco Para La 54 Jornada Mundial De Oración Por Las Vocaciones

Empujados por el Espíritu para la Misión

Muchas veces sucede que, también con la mejor intención, se acabe cediendo a un cierto afán de poder, al proselitismo o al fanatismo intolerante. Sin embargo, el Evangelio nos invita a rechazar la idolatría del éxito y del poder, la preocupación excesiva por las estructuras, y una cierta ansia que responde más a un espíritu de conquista que de servicio. La semilla del Reino, aunque pequeña, invisible y tal vez insignificante, crece silenciosamente gracias a la obra incesante de Dios: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo» (Mc 4,26-27). Esta es nuestra principal confianza: Dios supera nuestras expectativas y nos sorprende con su generosidad, haciendo germinar los frutos de nuestro trabajo más allá de lo que se puede esperar de la eficiencia humana. Con esta confianza evangélica, nos abrimos a la acción silenciosa del Espíritu, que es el fundamento de la misión. Nunca podrá haber pastoral vocacional, ni misión cristiana, sin la oración asidua y contemplativa. En este sentido, es necesario alimentar la vida cristiana con la escucha de la Palabra de Dios y, sobre todo, cuidar la relación personal con el Señor en la adoración eucarística, «lugar» privilegiado del encuentro con Dios. Animo con fuerza a vivir esta profunda amistad con el Señor, sobre todo para implorar de Dios nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. El Pueblo de Dios necesita ser guiado por pastores que gasten su vida al servicio del Evangelio. Por eso, pido a las comunidades parroquiales, a las asociaciones y a los numerosos grupos de oración presentes en la Iglesia que, frente a la tentación del desánimo, sigan pidiendo al Señor que mande obreros a su mies y nos dé sacerdotes enamorados del Evangelio, que sepan hacerse prójimos de los hermanos y ser, así, signo vivo del amor misericordioso de Dios. Queridos hermanos y hermanas, también hoy podemos volver a encontrar el ardor del anuncio y proponer, sobre todo a los jóvenes, el seguimiento de Cristo. Ante la sensación generalizada de una fe cansada o reducida a meros «deberes que cumplir», nuestros jóvenes tienen el deseo de descubrir el atractivo, siempre actual, de la figura de Jesús, de dejarse interrogar y provocar por sus palabras y por sus gestos y, finalmente, de soñar, gracias a él, con una vida plenamente humana, dichosa de gastarse amando. María Santísima, Madre de nuestro Salvador, tuvo la audacia de abrazar este sueño de Dios, poniendo su juventud y su entusiasmo en sus manos. Que su intercesión nos obtenga su misma apertura de corazón, la disponibilidad para decir nuestro «aquí estoy» a la llamada del Señor y la alegría de ponernos en camino, como ella (cf. Lc 1,39), para anunciarlo al mundo entero.

Mensaje Del Santo Padre Francisco Para La 53 Jornada Mundial De Oración Por Las Vocaciones

La Iglesia, madre de vocacioness

"Queridos hermanos y hermanas:En esta jornada, dedicada a la oración por las vocaciones, deseo invitar a todos los fieles a asumir su responsabilidad en el cuidado y el discernimiento vocacional. Cuando los apóstoles buscaban uno que ocupase el puesto de Judas Iscariote, san Pedro convocó a ciento veinte hermanos (Hch. 1,15); para elegir a los Siete, convocaron el pleno de los discípulos (Hch. 6,2). San Pablo da a Tito criterios específicos para seleccionar a los presbíteros (Tt 1,5-9). También hoy la comunidad cristiana está siempre presente en el surgimiento, formación y perseverancia de las vocaciones (cfr. Exhort. ap. Evangelii gaudium, 107)."

From the Vatican, 29 November 2015, First Sunday of Advent

Fuente: https://w2.vatican.va/content/francesco/es

Palabras del Papa en un evento para marcar el cierre del Año de la Vida Consagrada

“Respondan a la crisis vocacional intensificando la oración en lugar de cayendo en la desesperación o en un proceso laxo de admisiones”

Saludo Del Santo Padre Francisco A Un Grupo De Jóvenes Romanos Que Están Madurando Su Opción Vocacional

Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos Sábado 28 de junio de 2014

"Os agradezco esta visita, esta visita a la Virgen que es tan importante en nuestra vida. Y ella nos acompaña también en la opción definitiva, la opción vocacional, porque ella acompañó a su Hijo en su camino vocacional que fue muy duro, muy doloroso. Ella nos acompaña siempre."...y..."Un muchacho —me contaba un obispo—, un joven, un profesional joven, le dijo: «Yo quisiera ser sacerdote, pero sólo por diez años». Es así, es lo provisional. Tenemos miedo a lo definitivo. Y para elegir una vocación, la vocación que sea, incluso las vocaciones «de estado» —el matrimonio, la vida consagrada, el sacerdocio— se debe elegir con una perspectiva de lo definitivo. Y a esto se opone la cultura de lo provisional. Es una parte de la cultura que nos toca vivir a nosotros en este tiempo, pero debemos vivirla, y vencerla."

Audiencia Del Santo Padre Francisco A Los Participantes En Un Encuentro Organizado Por La Conferencia Italiana De Los Institutos Seculares

Sala del Consistorio Sábado 10 de mayo de 2014

"Los institutos seculares son precisamente un gesto de valentía que realizó la Iglesia en ese momento; dar estructura, dar institucionalidad a los institutos seculares. Y desde ese momento hasta ahora es tan grande el bien que vosotros realizáis en la Iglesia, con valor porque hay necesidad de valentía para vivir en el mundo. Muchos de vosotros, solos, en vuestro apartamento van, vienen; algunos en pequeñas comunidades. Todos los días, hacer la vida de una persona que vive en el mundo, y, al mismo tiempo, custodiar la contemplación, esta dimensión contemplativa hacia el Señor y también en relación con el mundo; contemplar la realidad, como contemplar las bellezas del mundo, y también los pecados graves de la sociedad, las desviaciones, todas estas cosas, y siempre en tensión espiritual… Por eso vuestra vocación es fascinante, porque es una vocación que está justo ahí, donde se juega la salvación no sólo de las personas, sino también de las instituciones. Y de muchas instituciones laicas necesarias en el mundo. Por eso pienso así, que con la Provida Mater Ecclesia, la Iglesia ha realizado un gesto verdaderamente revolucionario.Deseo que conservéis siempre esta actitud de ir más allá, no sólo más allá, sino más allá y en medio, allí donde se juega todo: la política, la economía, la educación, la familia… allí. Es posible quizás que tengáis la tentación de pensar: «¿Pero yo qué puedo hacer?». Cuando viene esta tentación recordad que el Señor nos ha hablado de la semilla de trigo. Y vuestra vida es como la semilla de trigo… allí, es como levadura… allí. Es hacer todo lo posible para que el Reino llegue, crezca y sea grande; y custodie también a mucha gente, como el árbol de mostaza. Pensad en esto. Pequeña vida, pequeño gesto; vida normal, pero fermento, semilla, que hace crecer. Y esto os da la consolación. Los resultados de este balance sobre el Reino de Dios no se ven. Solamente el Señor nos hace percibir algo… Veremos los resultados allá arriba." "I hope that you will always retain this attitude of going beyond, not only beyond, but beyond and in between. There, where everything is at stake: politics, the economy, education, family... precisely there! Perhaps you are tempted maybe to think: “But what can I do?”. When you are tempted like this, remember that the Lord spoke to us about the grain of wheat! Your life is like a grain of wheat... precisely; it is like leaven... precisely. Doing everything possible so that the Kingdom may come, grow and be great, and also so that it may shelter many people, like the mustard tree. Think about this. Small life, small gesture; normal life with a leaven, a grain that produces growth. And this may reward you. The outcome of the Kingdom of God cannot be foreseen. Only the Lord allows us to divine something... We shall see the results in heaven."

Misas Matutinas En La Capilla de La Domus Sanctae Marthae

Religiosas y sacerdotes libres de la idolatría

Lunes 3 de marzo de 2014

En realidad, destacó el Pontífice, "cuando pedimos al Señor" que envíe "vocaciones para que anuncien el Evangelio, Él las envía". Está quien dice desconsolado: "Padre, pero que mal va el mundo: no hay vocaciones religiosas, no hay vocaciones sacerdotales, estamos perdidos". En cambio, subrayó el Papa, vocaciones "hay muchas". Pero entonces —se preguntó— "si hay muchas, ¿por qué debemos rezar para que el Señor las envíe?". La respuesta del Papa fue clara: "Debemos rezar para que el corazón de estos jóvenes se pueda vaciar: vaciarse de otros intereses, de otros amores. Para que su corazón llegue a ser libre". He aquí la auténtica, gran "oración por las vocaciones: Señor, envíanos religiosas, envíanos sacerdotes; defiéndelos de la idolatría de la vanidad, de la idolatría de la soberbia, de la idolatría del poder, de la idolatría del dinero". Entonces, "nuestra oración es para preparar estos corazones para poder seguir de cerca a Jesús".

Escuchen y sigan a Jesús

El Papa Francisco habló acerca de las vocaciones frente a una gran multitud durante la 51er Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. Dijo:

"Os invito a escuchar y seguir a Jesús, a dejaros transformar interiormente por sus palabras que "son espíritu y vida" (Jn 6,62). María, Madre de Jesús y nuestra, nos repite también a nosotros: "Haced lo que él os diga" (Jn 2,5). Os hará bien participar en un camino comunitario que sepa despertar en vosotros y en torno a vosotros las mejores energías. Una vocación es un fruto que madura en el campo bien cultivado del amor recíproco que se hace servicio mutuo, en el contexto de una auténtica vida eclesial. Ninguna vocación nace por sí misma o vive por sí misma. La vocación surge del corazón de Dios y brota en la tierra buena del pueblo fiel, en la experiencia del amor fraterno. ¿Acaso no dijo Jesús: "En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os amáis unos a otros" (Jn 13, 35)?"Dispongamos por tanto nuestro corazón a ser «terreno bueno» para escuchar, acoger y vivir la Palabra y dar así fruto. Cuanto más nos unamos a Jesús con la oración, la Sagrada Escritura, la Eucaristía, los Sacramentos celebrados y vividos en la Iglesia, con la fraternidad vivida, tanto más crecerá en nosotros la alegría de colaborar con Dios al servicio del Reino de misericordia y de verdad, de justicia y de paz. Y la cosecha será abundante y en la medida de la gracia que sabremos acoger con docilidad en nosotros.

Fuente: new.va, Desde el Vaticano, 15 de enero de 2014

Sacerdocio: Ser embajador de Cristo

En un encuentro con pastores y sacerdotes en Roma, el Papa Francisco dijo:

"No se es sacerdote sólo por un tiempo; se es siempre, con toda el alma, con todo el corazón. Ser embajador de Cristo...es una misión que penetra la totalidad de nuestro ser."

Matrimonio

"Porque eso es el matrimonio: un camino en común de un hombre y una mujer, en el que el hombre tiene la misión de ayudar a su mujer a ser mejor mujer, y la mujer tiene la misión de ayudar a su marido a ser mejor hombre. Es la reciprocidad de la diferencia…El amor de Jesús, que ha bendecido y consagrado la unión de los esposos, es capaz de mantener su amor y de renovarlo cuando humanamente se pierde, se hiere, se agota"

La Vida Consagrada es un Encuentro con Cristo

"Queridos Hermanos y Hermanas, a la luz de esta escena evangélica miremos a la vida consagrada como un encuentro con Cristo: es Él quien viene a nosotros, traído por María y José, y somos nosotros quienes vamos hacia Él, conducidos por el Espíritu Santo. Pero en el centro está Él. Él lo mueve todo, Él nos atrae al Templo, a la Iglesia, donde podemos encontrarle, reconocerle, acogerle y abrazarle.Jesús viene a nuestro encuentro en la Iglesia a través del carisma fundacional de un Instituto: ¡es hermoso pensar así nuestra vocación! Nuestro encuentro con Cristo tomó su forma en la Iglesia mediante el carisma de un testigo suyo, de una testigo suya. Esto siempre nos asombra y nos lleva a dar gracias.También en la vida consagrada se vive el encuentro entre los jóvenes y los ancianos, entre observancia y profecía. No lo veamos como dos realidades contrarias. Dejemos más bien que el Espíritu Santo anime a ambas, y el signo de ello es la alegría: la alegría de observar, de caminar en la regla de vida; y la alegría de ser conducidos por el Espíritu, nunca rígidos, nunca cerrados, siempre abiertos a la voz de Dios que habla, que abre, que conduce, que nos invita a ir hacia el horizonte.Hace bien a los ancianos comunicar la sabiduría a los jóvenes; y hace bien a los jóvenes recoger este patrimonio de experiencia y de sabiduría, y llevarlo adelante, no para custodiarlo en un museo, sino para llevarlo adelante afrontando los desafíos que la vida nos presenta, llevarlo adelante por el bien de las respectivas familias religiosas y de toda la Iglesia."

Fuente: new.va

2015 como el Año de la Vida Consagrada

“Cada persona consagrada es un don para el pueblo de Dios en camino. Hay tanta necesidad de estas presencias que refuerzan y renuevan el compromiso de la difusión del Evangelio, de la educación cristiana, de la caridad hacia los más necesitados, de la oración contemplativa, el compromiso de la formación humana y espiritual de los jóvenes, de las familias, el compromiso para la justicia y la paz en la familia humana", declaró el Papa Francisco. Teniendo en cuenta que el 2 de febrero es la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el Papa continuó, “las personas consagradas son el signo de Dios en los diversos ambientes de la vida, son la levadura para el crecimiento de una sociedad más justa y fraterna, profecía de compartir con los pequeños y los pobres.” Así entendida y vivida "la vida consagrada nos aparece como es realmente: ¡un don de Dios!” Pensemos un poco qué sucedería si no existieran las monjas, dijo el pontífice, a partir de las anotaciones que tenía preparadas. “Sin las monjas en los hospitales, sin las monjas en las misiones, en las escuelas. Una Iglesia sin las monjas es impensable. ¡Son la levadura que lleva al pueblo de Dios hacia adelante!” “La Iglesia y el mundo necesitan de este testimonio del amor y de la misericordia de Dios,” enfatizó. Todos los cristianos hemos sido consagrados a Dios mediante el bautismo. Todos hemos sido llamados a hacer de nuestra vida “un don generoso en la familia, en el trabajo, en el servicio de la Iglesia, (y) en las obras de misericordia.” Sin embargo, tal consagración es vivida “de una manera particular” por los religiosos. “Totalmente consagrados a Dios se encuentran enteramente entregados a los hermanos, para llevar la luz de Cristo allí donde las tinieblas son más densas y para difundir la esperanza en los corazones que perdieron la confianza,” dijo el pontífice. El Papa Francisco comunicó que el año 2015 estará dedicado de un modo especial a la vida religiosa. “Por ello es necesario valorizar con gratitud las experiencias de la vida consagrada y profundizar el conocimiento de los diversos carismas y espiritualidades. Es necesario rezar para que tantos jóvenes respondan “sí” al Señor que los llama a consagrarse totalmente a Él, y para dar un servicio desinteresado a los hermanos.” El Papa Francisco hizo especial referencia a la “Jornada por la Vida” celebrada en Italia, agradeciendo a todos los que trabajan en defensa de la vida, “para acogerla, respetarla y promoverla, especialmente cuando es frágil y necesitada de atenciones y de cuidados, desde el seno materno hasta su final en esta tierra.”

¿Está preparado para construir una cultura de las vocaciones en su parroquia?

 

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